Cómo cuidar y mantener una alfombra de calidad
Una alfombra bien cuidada puede acompañarte durante décadas. Mantenerla en perfecto estado no requiere complicación, solo constancia y algunos hábitos sencillos. Aquí tienes una guía práctica para conservar su belleza.
1. Aspirado regular
Aspirar la alfombra una o dos veces por semana evita la acumulación de polvo y mantiene la fibra esponjosa. Es preferible usar un accesorio suave y evitar cepillos agresivos.
2. Rotación periódica
Girar la alfombra cada seis meses ayuda a que el desgaste sea uniforme y evita que ciertas zonas queden más expuestas a la luz solar o al tránsito.
3. Limpieza inmediata de manchas
Actuar rápido es la clave. Secar con un paño blanco, sin frotar, y aplicar agua tibia con jabón neutro si es necesario. Nada de productos abrasivos.
4. Limpieza profesional anual
Una limpieza en manos expertas devuelve frescura a la fibra y prolonga la vida útil de la pieza. Las alfombras de lana, especialmente, se benefician enormemente de este cuidado.
5. Uso de base antideslizante
No solo evita movimientos indeseados, también protege la alfombra del rozamiento directo con el suelo.
Conclusión
Una alfombra de calidad merece un mantenimiento a la altura. Con cuidados sencillos, su textura, color y elegancia se mantendrán impecables durante años.
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